«A falta de respuestas oficiales, volvió a recorrer el boca a boca y las redes sociales una frase que resume nuestro aprendizaje doloroso: «solo el pueblo salva al pueblo»».
«La búsqueda de la verdad es la rebelión más poderosa contra el vacío y el caos relativista, y es la mejor forma de vivir como persona y en sociedad. Es la rebelión de los pensantes.»
La pregunta ya no es si el chavismo —o el Rodrigato— está cambiando. La pregunta es qué necesita sobrevivir detrás de esta nueva piel, porque el poder rara vez cambia únicamente para transformarse. Muchas veces cambia para permanecer.
Debemos cuidarnos de los colectivismos que alienan nuestras sociedades, pero también de los individualismos autosuficientes y hastiados que no sacian el corazón humano.
La historia no es solo un catálogo de acciones violentas, sino prueba de que el ser humano sabe fundar instituciones capaces de proteger la vida común; la historia puede cambiar cuando al menos un solo hombre o una sola mujer se toma realmente en serio la dignidad de todos.