Los migrantes venezolanos post-Maduro – Paúl Elguezabal
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- Introducción
Venezuela, un receptor histórico de migrantes en los últimos 60 años del siglo XX. Hoy, la realidad contrasta y, siendo conservadores, uno de cada cinco venezolanos vive fuera del país [2]. La migración fue la válvula de escape para muchos que perdieron la esperanza en el futuro, pero también los que no veían la viabilidad a su presente. Los primeros iniciaron esa ruta hace casi 25 años y no se han detenido, a estos haremos referencia como los migrantes cualificados. Los segundos iniciaron la migración en 2015 cuando las consecuencias de las nacionalizaciones, sumado a caídas del precio del petróleo, dejaron en evidencia la corrupción y la incapacidad de un gobierno que pretendía controlar todo, a estos nos referiremos como los migrantes vulnerables.
Venezuela es un país que tiene casi todo por rehacer, una economía cuyo PIB per cápita real en 2024 era 32,3% de lo que era en 2012[3]. El rol de un eventual retorno es más que relevante sobre todo cuando vemos como a los venezolanos integrados en las economías de los países vecinos se les atribuye un incremento del PIB de Perú, Colombia, Chile y Ecuador de hasta el 4.5%, más que compensando el costo social de su integración[4]. Y eso está ocurriendo en estos países donde sus cualificaciones no son del todo aprovechadas.
Estos venezolanos en el exterior han podido aprender de otras culturas que sin duda enriquecerá la nuestra como lo hicieron los migrantes que vinieron en el siglo pasado. Sin embargo, algo que será de gran relevancia es que estos venezolanos, a pesar de las vicisitudes que implica ser migrante, han vivido en sociedades que con sus diferentes crisis políticas han tenido mejores instituciones democráticas que la Venezuela de los últimos 25 años. Y, sobre todo, han evitado, al menos reducido, el desgarro moral que implica vivir bajo un régimen opresivo como el chavista que, con la mentira, la desinformación, en fin, con la ausencia de libertad de expresión, y con el miedo, tiene a un grupo significativo de venezolanos sumisos y controlados. Estos venezolanos emigrados han recibido una menor dosis del odio y la mentira que, sin duda, en el proceso de transición y reconstrucción puede funcionar como un activo moral fundamental para establecer bases sólidas para el futuro. Aclaro que esto es una valoración de la relevancia potencial de los que migraron y en ninguna medida menosprecia la relevancia de los que se quedaron y resistieron.
En fin, en este trabajo verán una evaluación de la migración venezolana y los escenarios post-Maduro, removido del poder y del país el 03 de enero de 2026. La intención es pensar el rol de los migrantes venezolanos en la transición y sobre todo su potencial para la eventual reconstrucción, acompañado de propuestas para maximizarlo.
- Migración venezolana
a. Causas
Es claro que el desplome de la economía venezolana es la principal razón que explica la masiva migración de los vulnerables a partir de 2015, pero la previsión que eso ocurriría explica la migración de los cualificados que iniciaron antes. La economía maltrecha limitó las oportunidades de construir un futuro, en especial para los que estaban en su edad más productiva. La ausencia de seguridad jurídica y personal también fue importante causal.
Finalmente, cada episodio político como las protestas masivas y el vacío de poder temporal y retorno al poder de Chávez de 2002, el paro petrolero 2003 con los despidos de 18mil trabajadores de la industria petrolera estatal, la reforma constitucional de 2008 que permitía reelección presidencial indefinida, las protestas ciudadanas masivas de 2014, 2017 y 2019, el bloqueo de Maduro a la Asamblea Nacional opositora de 2016, su bloqueo al referéndum revocatorio en 2016, el bloqueo a postular candidato presidencial opositor en 2018, la fallida presidencia del gobierno interino del Presidente de la Asamblea Nacional opositora de 2019-2020, la imposición de la asamblea constituyente de 2019, por nombrar algunas, fueron derrotas políticas que generaron en cada momento la desesperanza que veía en la migración su única solución.
b. Diferencias entre olas migratorias
La migración venezolana sigue un patrón común explicado por la literatura en el tema. Los migrantes suelen tener “selección positiva” lo cual quiere decir que son más educados que la media de su país de origen y no son los más pobres, con mayores necesidades, porque migrar es costoso. Efectivamente, las rutas migratorias las abrieron los más capaces de adaptarse, en el caso venezolano entre 2000 y 2015 migraron casi 400.000 venezolanos, la mayoría altamente educados, los migrantes cualificados. El 85% de ellos migró a países de altos ingresos económicos EEUU, España, Chile, Italia, Canadá, Australia y Alemania, en ese orden[5].
A partir de 2016, siguió existiendo “selección positiva” de migrantes, aunque cada vez menos marcada. Es decir, seguían siendo muchos los migrantes cualificados pero la proporción de los migrantes vulnerables en esta ola comenzó a ser masiva. La segunda oleada está más marcada por la necesidad que por la oportunidad. Sin embargo, en Perú y Ecuador el porcentaje de migrantes con título universitario es más del doble de la media nacional (18%), a excepción de los migrantes en Colombia que igualan este porcentaje[6]. Por último, esta ola es en promedio menos prospera que la primera, recordemos las imágenes de los caminantes por las carreteras latinoamericanas.
- Escenarios migratorios post 3E
a. Misma dictadura
Venezuela se enfrenta a una gran incertidumbre, el futuro post-Maduro no es claro porque el resto de la estructura de gobierno sigue al mando del país y no hay certeza que la transición democrática se dará. En general, la incertidumbre no ayuda al retorno de los venezolanos. Sin embargo, puede frenar en el corto plazo la emigración.
En caso que el statu quo continue, es de esperarse flujos bidireccionales. Seguirá existiendo la tendencia de reunificaciones familiares donde familias (con status legales y económicos estables) costean la migración de familiares directos, aunque en menor medida. Incluso, migrantes (cualificados y vulnerables) con tiempo preparando su partida igual lo harán si no hay cambios importantes. Por el otro lado, el anuncio de posibles inversiones, en especial en el sector petrolero, puede tener un efecto llamada importante, en especial para aquellos migrantes vulnerables con experiencia en el sector que están subempleados en sus países de destino. Y en general, incluso sin cambio político, otros sectores económicos pueden ser atractivos y atraer a tantos migrantes vulnerables trabajando informalmente o subempleados y pagando “arriendo” que no es necesario costear en Venezuela o es menos oneroso. En todo caso, el flujo neto no será muy marcado en ninguna de las dos direcciones, al menos en 2026.
Sin embargo, se prevé que a mediano plazo la expectativa económica no se materializará con el statu quo. Por tanto, aflorará nuevamente la desesperanza y con ella el flujo migratorio anual que puede parecerse al del período final de Maduro. Éste supera anualmente los 150 mil venezolanos en 2024 y 2025, sólo hacia Latinoamérica y el Caribe[7].
b. Transición
En el caso que la transición hacia la democracia, estado de derecho, libertades políticas, civiles, y económicas sea palpable, tendrá consecuencias migratorias distintas. Es de esperarse que, en comparación con el statu quo, menos venezolanos opten por emigrar y más venezolanos opten por retornar, dadas las expectativas económicas creíbles. Esto generará un claro flujo neto positivo hacia el país.
Aclaro, se asume que la transición será pacífica, poco traumática, y completa. Lo que implica respeto a los derechos humanos, garantías sociales, libertades políticas y económicas. En caso que alguna de estas características no se cumpla, ralentizaría este proceso de retorno. Lo oportuno o expedito de esta transición influirá en las magnitudes y tiempos de este flujo positivo neto de retorno.
Es pertinente aclarar dos puntos respecto a los migrantes. Primero, que habrá nuevos emigrantes venezolanos (cualificados y vulnerables) en el futuro bajo cualquier escenario. Porque un determinante importante de las migraciones es la red de connacionales (familiares y amigos) que ya abrió caminos y alternativas de vida, que funciona como un imán de migrantes. Adicionalmente, la recuperación económica no será instantánea, por lo que otros países seguirán siendo atractivos.
El segundo punto a aclarar es que una cantidad significativa de migrantes venezolanos no retornará, especulamos que puede que ser incluso la mayoría de los ocho millones y en mayor medida entre los cualificados. La estabilidad que han conseguido será difícil de igualar en el mediano plazo, ya pasaron por el trauma de una migración y definitivamente retornar implica adaptarse a un país distinto al que dejaron. El futuro con diáspora hay que asumirlo como nación. Era inexistente hace 25 años y debe ser incluida en el nuevo proyecto de país. Adicionalmente, los que retornen serán en promedio los que tengan menos tiempo de migrantes, probablemente tengan en promedio menor nivel educativo, y menos capital que traer, es decir, en mayor proporción los migrantes vulnerables.
- Rol de la diáspora en la transición
Venezuela está en el mapa internacional en especial desde la captura de Maduro. Los políticos, medios y la opinión pública del mundo están atentos a nuestro caso. La diáspora puede tener un papel importante en este período, y es influenciar en estos. Puede ser valioso que los venezolanos desde afuera empujen que esos países y sus gobiernos procuren una transición real hacia la democracia, con elecciones en agosto, a los 210 días de la ausencia temporal del funcionario (Maduro), como establecen los períodos constitucionales. Un rol que los que están adentro del país no pueden hacer en la primera etapa de la transición. No tienen que convertirse en embajadores a tiempo completo, es pedir audiencia con su congresista, es mandar un artículo a la prensa local, es acompañar en las acciones políticas que se convoquen en sus países en apoyo a Venezuela. Ahora es cuando es más oportuno.
Así mismo, apoyar económica y moralmente a los movimientos políticos y sociales que darán la lucha en el país, más pronto que tarde, para el rescate de la democracia. El dirigente de su ciudad de origen, de su barrio, probablemente necesite apoyo económico para organizar acciones políticas. Ahí la diáspora le puede apoyar directa o indirectamente.
- Oportunidades para la reconstrucción que brinda la migración
Suponiendo una transición ordenada y completa, valoramos el rol de los que migraron en la reconstrucción del país a través de varios canales. Ya hemos comentado estudios que confirman el impacto económico de los migrantes venezolanos en sus destinos y como el efecto de los retornados puede ser aún mayor que en aquellos países.
a. Capital humano
Muchos retornados realizaron estudios en sus estancias en el exterior que serán un aporte importante. Además, ya comentamos que desde que migraron son profesionales en una buena proporción. Pero el capital humano no es sólo educación, también es la experiencia ganada. Y esto ganaron bastante los migrantes venezolanos, experiencia en oficios que no conocían y ahora aplicaran en Venezuela. También, asimilaron los valores de la cultura que los acogió y eso lo traerán como aporte, esperamos que esto puede incrementar la productividad.
Esto es esperable incluso asumiendo que el retorno tenga una “selección negativa”. Es decir, que los retornados tengan menor nivel educativo que el promedio de los venezolanos en el país de destino. Aun así, estos retornados probablemente tendrán igual o mayor nivel educativo que el promedio del país. Por tanto, un país que incrementa su capital humano en cantidad y calidad tiene sin duda mayor oportunidad de prosperar.
b. Remesas
Las remesas juegan un rol importante en la economía de muchos países, a nivel global supera en monto las ayudas que dan los países ricos para promover el desarrollo. La literatura de economía del desarrollo y migraciones han confirmado que reduce la pobreza de los hogares receptores, e incrementa su inversión en educación, entre otros beneficios. Entendiendo que los migrantes cualificados y más prósperos venezolanos volverán en menor proporción, en teoría hay un potencial de este rol de los migrantes. Sin embargo, los más establecidos en sus destinos es muy probable que reunificaran a la familia en su destino y los potenciales receptores de remesas de esos grupos ya no vivan en Venezuela. A pesar de esta limitación, las remesas seguirán llegando, probablemente en menor medida, pero contribuirá para sostener el consumo interno y por tanto oportunidades de negocio.
c. Inversiones Directas
Los retornados y los que permanezcan en la diáspora tienen un gran potencial de incrementar el capital de trabajo en Venezuela. Ese capital económico vendrá a toda escala, desde el migrante vulnerable que retorna con sus ahorros para empezar un pequeño negocio, hasta el migrante cualificado que se asocia para desarrollar una fábrica o un startup innovador, estando o no en el país. Esas inversiones, generaran fuentes de empleo estable e independiente del gobierno. Adicionalmente, ese empleo de calidad contribuirá a tener ciudadanos libres para exigir una reconstrucción prometedora y justa. La inversión trae mayor recaudación fiscal (mejores servicios públicos), mayor variedad y calidad de los bienes y servicios consumidos en el país. En fin, mayor bienestar para la sociedad.
d. Comercio internacional
Finalmente, la diáspora potenciará la exportación de productos hechos en Venezuela, este canal ha sido bien estudiado por la literatura de migración y comercio[8]. Adicionalmente, las relaciones que tienen los que retornaron con los países en los que vivieron les permitirá explotarlos para fomentar estas relaciones comerciales. Básicamente, estas relaciones disminuyen significativamente los costos de información que son tan relevantes para establecer relaciones comerciales.
- ¿Qué políticas se deben implementar en la reconstrucción?
a. Facilitar retorno
El gran patrimonio de Venezuela está en sus ciudadanos, más que en el subsuelo. Perder a millones en edad productiva implica problemas demográficos, sociales y económicos. Es por esto que es imperativo no dejar al azar el retorno de nuestro patrimonio. Eso pasa por facilitar la homologación de títulos obtenidos en el exterior y para los que vienen con experiencia en oficios y sin certificados que homologar, que puedan ser evaluados y certificados en instituciones como el INCE. Pasa por abrir oficinas de empleo online y en los países con más venezolanos, para que el que no logre contactarse con opciones de empleo por su cuenta tenga esta alternativa para reducir la incertidumbre de otra migración (que puede ser su tercera o cuarta), dado que la incertidumbre paraliza. Asimismo, facilitar que migrantes cualificados puedan retomar sus contratos como empleados públicos, especialmente maestros, enfermeras, médicos y los que sean más necesarios. Hablo de facilitar y no de planificar, el estado debe evitar ser traba, o el único canal para retornar y mucho menos ser la piñata con la cual hacer clientelismo.
b. Formalizar y abaratar costo de remesas
Entendiendo que retornará una fracción desconocida de los millones de migrantes. Es necesario desincentivar que las remesas pasen por mecanismos informales como mesas de dinero o plataformas digitales que cobran comisiones altas y/o tasas de cambio poco convenientes, en transacciones lentas y complicadas. Es importante que enviar remesas sea fácil, económico y justo. Está confirmado por la literatura en remesas que el abaratamiento de la transacción las incrementa[9] y ya comentamos los beneficios de esto, en especial para los familiares de migrantes vulnerables. Es fundamental evaluar minuciosamente el diseño este sistema a través del sector financiero local que cumpla con las expectativas. Adicional a los beneficios a los hogares receptores e indirectamente a la economía, la formalización de las remesas contribuirá a tener un banco central con divisas que permitan surtir a un mercado cambiario más sano. Aclaro que esta formalización tiene que venir de condiciones favorables para el remitente y no de controles impuestos por el gobierno.
c. Facilitar inversión y comercio
Por último y no menos importante, es fundamental que el imperio de la ley y seguridad jurídica no sólo sea para los grandes inversores extranjeros. Las reglas de juego y garantías deben ser claras y sólidas para que pequeños y medianos inversores puedan invertir en Venezuela. Esto no es exclusivo para la inversión de los retornados y de la diáspora, pero es necesario para sacarle provecho a ese potencial. Otro requisito es tener puertos conectados, funcionales y accesibles, para esto hay mucho que invertir.
Muchas empresas estatales, incluyendo puertos, requieren inversiones muy importantes que vendrán del sector privado nacional y extranjero, y del sector público. Es pertinente enfatizar que se deben crear mecanismos, como operaciones en la bolsa de valores, que permitan que individuos particulares, residentes o no, nacionales o no, puedan ser accionistas de estas empresas. Con políticas como estas, conscientes que hay un potencial de que alguna parte del capital para la reconstrucción venga de la diáspora y de individuos en general, se estará potenciando un canal, no necesariamente el más importante, pero si uno con potencial para contribuir. Despreciar este potencial es un lujo que Venezuela no se puede dar en su reconstrucción.
- Conclusión
Los costos son altos para una sociedad amputada de esta manera. Porque los que se fueron no fueron seleccionados al azar. Es un capital humano indispensable para el mejor futuro de Venezuela. Es por esto que los retornados y la diáspora deben estar incluidos en el proyecto de reconstrucción en los roles arriba descritos. Incluso, se debe incluir representación de esa diáspora en el parlamento nacional, como tantos otros países tienen legisladores electos por sus conciudadanos en el exterior. No es momento de lamentar lo perdido con ocho millones de migrantes sino de incluirlos en nuestro futuro con la conciencia de su potencial de aporte a la reconstrucción.
[1] Economista (UCAB), Maestría en Políticas Públicas (EEUU), Maestría en Economía del Desarrollo (Alemania) y Doctorante en Economía del Desarrollo (Alemania) con enfoque en migración y comercio. Representó a los sucrenses en el Consejo Legislativo del Estado Sucre de 2012 a 2018.
[2] Estimación usando los de 8.6 millones de venezolanos migrantes registrados por https://www.r4v.info/es/refugiadosymigrantes y los 28.4 millones de venezolanos en el país, estimados por los WDI del Banco Mundial https://api.worldbank.org/v2/es/indicator/SP.POP.TOTL?downloadformat=excel. Para un 23,16% de los venezolanos viviendo en el exterior.
[3] Estimación usando el PIB per cápita real de los WDI del Banco mundial disponible en https://api.worldbank.org/v2/en/indicator/NY.GDP.PCAP.KD?downloadformat=excel
[4] https://www.imf.org/en/news/articles/2022/12/06/cf-venezuelas-migrants-bring-economic-opportunity-to-latin-america
[5] Villasmil, R. (2022). Medición del impacto de la migración en Venezuela. Washington, DC.: IADB.
[6] Villasmil, R. (2022). Medición del impacto de la migración en Venezuela. Washington, DC.: IADB.
[7] https://www.r4v.info/es/refugiadosymigrantes
[8] Elguezabal, P., Martínez-Zarzoso, I., & Nowak-Lehmann, F. (2025). Immigration as a Trade Facilitator: A Review and New Insights. Cuadernos Económicos de ICE, (109).
[9] Ahmed, J., Mughal, M., & Martínez‐Zarzoso, I. (2021). Sending money home: Transaction cost and remittances to developing countries. The World Economy, 44(8), 2433-2459.
